La Dra. Leonor Cortés Palacios, docente-investigadora especialista en ciencias y tecnología ambiental de la Facultad de Zootecnia y Ecología de la Universidad Autónoma de Chihuahua (UACH), informó que los recientes episodios de polvo registrados en la región se asocian al ingreso de un frente frío y al fortalecimiento de vientos de componente norte, capaces de resuspender partículas de polvo desde suelos secos, zonas desprovistas de cobertura vegetal y áreas con material suelto.
La especialista explicó que el polvo en suspensión puede incluir partículas PM10 y PM2.5. Las PM10 irritan ojos, nariz y garganta y pueden afectar el sistema respiratorio; las PM2.5, por su menor tamaño, representan mayor riesgo porque penetran con más profundidad en los pulmones e incluso pueden asociarse con efectos sistémicos. Su composición varía según la fuente y, en algunos casos, puede incluir compuestos potencialmente tóxicos.
Asimismo, señaló que en la actualidad las concentraciones de partículas se monitorean mediante estaciones de calidad del aire que registran, entre otros contaminantes, PM10 y PM2.5, y cuya información puede consultarse en plataformas oficiales. En los próximos días, la concentración de partículas podría variar en función de la intensidad del viento, la resuspensión de polvo, quemas y condiciones atmosféricas que favorezcan su acumulación.
Ante este panorama, la Dra. Cortés Palacios recomendó a la población evitar realizar ejercicio al aire libre durante estos eventos y, de ser posible, preferir espacios con vegetación o interiores, ya que ayudan a mitigar la presencia de polvo. También sugirió el uso de cubrebocas tipo N95, el cierre de puertas y ventanas, así como medidas de higiene personal como lavarse manos y rostro, cambiarse de ropa o bañarse después de la exposición. Subrayó la importancia de no minimizar síntomas como irritación en garganta y ojos, dificultad para respirar o dolor en el pecho.
Finalmente, destacó la necesidad de impulsar acciones a largo plazo como la conservación del suelo y la reforestación con especies nativas, con el fin de estabilizar el terreno, mejorar el microclima y reducir la erosión que favorece la formación de estas tormentas de polvo.